CARTELERA
Puerta Escénica conversó con Romina García, integrante del departamento de prensa de Orgullo Tlaxcalteca Films, para conocer los detalles de Amor Tóxico, el nuevo largometraje que actualmente se encuentra en desarrollo y que promete dialogar de manera directa con las emociones, contradicciones y aprendizajes amorosos de las nuevas generaciones. Desde su concepción, el proyecto se perfila como una comedia romántica contemporánea que, sin renunciar a la ligereza del género, apuesta por una reflexión sobre la idealización del amor y las primeras relaciones afectivas.
Dirigida por Javier Reyes Ríos y escrita por Carlos Muñoz, Amor Tóxico retoma la esencia de clásicos como Cuando Harry encontró a Sally, Realmente Amor y 10 cosas que odio de ti, pero los reinterpreta desde una mirada actual, atravesada por la inmediatez emocional, la falta de experiencia y la intensidad con la que hoy se viven los vínculos. Con una duración estimada de 85 minutos, la película se construye como una propuesta fresca dentro del cine mexicano contemporáneo, pensada para público joven que cuestiona el amor romántico, la dependencia emocional y los modelos heredados de pareja.


La historia sigue a Karla y Vini, dos jóvenes que se conocen por casualidad y que, a partir de ese encuentro fortuito, desarrollan una conexión intensa y aparentemente irremplazable. El destino los separa y los vuelve a reunir en distintos momentos de sus vidas, obligándolos a confrontar una pregunta: ¿están realmente hechos el uno para el otro o solo comparten el recuerdo idealizado de un primer amor? La narrativa se sostiene en esa sensación universal del primer vínculo afectivo: el vértigo, la entrega absoluta y la creencia —muchas veces ingenua— de haber encontrado al “amor de la vida”, aun sin saber cómo amar ni hasta dónde puede doler.
Desde el logline, la película plantea con claridad su eje temático: “Un encuentro casual, un amor idealizado y una pregunta inevitable: ¿el primer amor siempre es el indicado o solo la primera lección?” Esta premisa guía un relato que busca generar identificación, nostalgia y conversación, apelando a la memoria emocional de quienes han atravesado relaciones marcadas por la intensidad y la inexperiencia.
En el apartado actoral, Amor Tóxico reúne a un elenco sólido encabezado por Omar Fierro, Verónica Langer y el propio Javier Reyes Ríos, acompañados por María Elena Ríos y Brenda Lagoz. La producción corre a cargo de Carolina Cruz y Mariana Gómez, mientras que la edición estará en manos de Arturo Tay, conformando un equipo creativo con trayectoria.

Sobre el origen y la intención del proyecto, el director Javier Reyes Ríos ha señalado que Amor Tóxico nace de observar cómo se idealiza el amor cuando no se tiene experiencia emocional, subrayando que se trata de una película ligera en tono, pero profunda en emoción, que habla de entregarse, equivocarse y aprender a amar sin perderse a uno mismo (Reyes Ríos, comunicación personal).
Más allá de su estructura como comedia romántica, Amor Tóxico se vuelve relevante en el contexto actual al dialogar con una generación que revisa críticamente las formas tradicionales de amar. La película se propone como un espejo emocional para jóvenes de entre 18 y 30 años, aunque su reflexión sobre los vínculos, la dependencia y la idealización amorosa la vuelve accesible también para públicos más amplios que buscan historias sentimentales.
El filme apuesta por una estética cálida e íntima, privilegiando los gestos, los silencios y los pequeños momentos que definen una relación. La historia fluye entre encuentros, separaciones y reencuentros, construyendo un retrato del amor como una experiencia tan encantadora como peligrosa cuando se coloca en un pedestal.
Puerta Escénica se agradece de manera especial a Romina García, del departamento de prensa de Orgullo Tlaxcalteca Films, por la disposición de compartir los detalles de Amor Tóxico un proyecto que suma al fortalecimiento del cine mexicano contemporáneo.
