Puerta Escénica

Puerta Escénica es una agencia de noticias cultural y crítica teatral y cinematográfica.​ Noticias, entrevistas, crítica teatral, fotoperiodismo.

Ximena Flórez buscando la acción escénica con ayuda de Eddy Armando

"El teatro para mi es una manifestación que me permite transformar la realidad, vivir el aquí y el ahora de la escena, es la acción en interacción con el público presente pero dejándome sorprender cada vez con vivencias distintas cada día, aun cuando la historia sea la misma, es aniquilar a la rutina, es encontrarle sentido a la existencia".

“El teatro para mi es una manifestación que me permite transformar la realidad, vivir el aquí y el ahora de la escena, es la acción en interacción con el público presente pero dejándome sorprender cada vez con vivencias distintas cada día, aun cuando la historia sea la misma, es aniquilar a la rutina, es encontrarle sentido a la existencia”.

Ximena Flórez

CARTELERA

Mi Cristo Roto
Mi Cristo Roto
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Puerta Escénica tuvimos el agrado de conocer y entrevistar a 5 actrices colombianas en nuestro encuentro por la “Llamada” con el Experimento Teatro & La Mama Teatro.

En esta ocasión platicamos con la actriz Ximena Isabel Flórez Cajiao, quien es egresada en Artes Escénicas por parte de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia.

“Estoy en el teatro porque le encontré el gusto a la actuación cuando me di cuenta que podía entender la realidad desde otros puntos de vista, los de los personajes, y que el proceso de creación de una obra teatral, me permitía crear otra realidad, enfrentar la realidad transformándola desde la escena, en ocasiones evadiéndola, como un escape al exceso de realidad”.

Ximena Flórez

INICIOS

Originaria de Bogotá, Colombia, Ximena incursionó en el mundo escénico durante su estancia en Venezuela en el año 1992, cuando ingresa a un centro cultural donde recibió las primeras instrucciones de formación artística.

Tenía 15 años en esa época cuando viaje’ a Venezuela a vivir con mi mama’ quien vivía allí en un pueblito llamado Cantaura en el estado Anzoátegui. Desde que estaba en el colegio siempre había tenido la inclinación hacia el teatro, me inventaba obras y declamaba poesía en los actos protocolarios, entonces cuando llegué a Venezuela pregunté si existía algún Centro Cultural o algo parecido para ocuparme, entonces visité una de ellas y fue allí que descubrí que existía una riqueza artistica y cultural enorme.

Durante su estancia en aquella Casa Cultural, Ximena entró en los talleres teatrales para que meses después, participara como actriz en el montaje “Delirios Dios y Federación” del dramaturgo venezolano Rubén Darío Gil, presentándose en una breve gira a nivel estatal.

“Allí empezó mi travesía por el teatro, recuerdo que éramos solo dos actores, Luis Vásquez y una servidora, el texto era una propuesta de teatro dentro del teatro, los personajes eran una maestra de escuela llamada Isadora Castellanos y el papá de uno de sus alumnos, llamado Lorenzo Mujica, quienes se encuentran para ensayar una obra de teatro encarnando a su vez a Simón Bolívar y Manuela Sáenz, esta obra fue dirigida por un director invitado ya fallecido llamado Joel Escala Cardozo, una persona de amplia trayectoria como actor, bailarín y por supuesto director, a mi modo de ver un gran director, fue una persona importante en mi vida profesional, con él conocí’ por primera vez a Stanislavski, y su metodología de trabajo hizo que me enamorara del teatro, porque me llevó a entender el teatro como una forma de vida, como una profesión”

“En la realidad hay mucha locura, la humanidad está desquiciada, en el teatro podemos transformar esa locura en delirio, en el delirio siente uno que sana el alma, desatar las emociones y pasiones, para compadecerse y reconstruir a ese otro “yo” que mantenemos encarcelado, para que al final de la función solo tenemos que esperar otra función más para sentirnos vivos y no dejarnos aniquilar por la rutina”


Ximena ha participado diversas obras teatrales como las que destacan: “Delirios Dios y Federación”, del dramaturgo Venezolano Rubén Darío Gil, “Ensueños de Bolívar” escrita y dirigida por el ya fallecido director del Teatro La Mama Eddy Armando Rodríguez obra considerada insigne del Teatro Experimental La Mama, “El Tesoro de Salomón” Creación colectiva bajo la dirección de Eddy Armando Rodríguez, “La Niña de las lágrimas” de La Mama, adaptación de la obra de Carlos Satizábal, “La Niña de las lágrimas”, dirigida por Martha Sánchez Nieto, actriz y miembro fundador del Teatro La Mama – quien asumió la dirección artística del Teatro La Mama en el año 2013 y 2014 después del fallecimiento de Eddy Armando – , “Confabularias” oficina de dramaturgia, escrita y dirigida por Germán Cubillos para El Teatro La Mama, “El Vicente en el Sumapaz”, escrita y dirigida por el músico y actor del teatro La Mama Jaime Lara Ramírez (obra que narra las vivencias marcadas por la violencia y el abandono estatal en el páramo del Sumapaz). “Cuando los niños viajaron por la luna”, obra escrita y dirigida por Jaime Lara Ramírez, “El Camino de las mariposas” escrito por Ximena Flórez inspirado en el personaje de Amaranta Úrsula de Gabriel García Márquez en Cien años de soledad, dicho material forma parte del compendio de monólogos en “Historias de Soledad” del grupo teatral Teatro Modular de la Memoria, “Suenan Cristales de paz”, obra de creación colectiva, dirigida por la actriz del Teatro La Mama Kokola Salazar.

“Lo que más me gusta de hacer teatro es sentirme libre”.

Ximena fue una de las ganadora en el 2020, del concurso “Comparte lo que somos” convocatoria anual por parte del Ministerio de Cultura de Colombia.

“El proyecto se trataba de grabar un vídeo con una propuesta escénica de cualquier índole, teniendo en cuenta – cómo afrontar la pandemia, qué hacer para afrontarla – la idea era hacer la propuesta con lo que se tenía a la mano”

Con el nombre de “El Monstruo” el proyecto plantea la premisa de “qué hacer en tan poco tiempo, con lo que tenía a la mano”, la historia, por tanto, toca el tema de la lucha constante de un anciano en una situación de abandono y necesidad en medio de la pandemia, persiguiendo al monstruo del coronavirus tratando de enfrentarlo con su cacerola, finalmente termina enfrentando al monstruo del hambre. Pero no todo está perdido, aparece doña Lucha como heroína de ésta historia.

“Creo que en esos momentos en donde uno tiene pocos recursos materiales, se dispara la recursividad y creatividad, me hallaba en mi habitación y observé a mi alrededor, vi un muñeco de lana que era de mi madre, ( muñeco hecho en lana y trapo), entonces empecé a escribir una historia a partir de esa imagen, y así surgió ésta propuesta de teatro de títeres, que trata el tema de la soledad y el abandono del adulto mayor en nuestra sociedad, pero sé que la solidaridad, como retrata el proyecto, es el valor fundamental de una sociedad.”.

La propuesta se presentó a través de una estética que incluye al público infantil, escrita en verso y con elementos musicales a fin de aportar dinamismo y alegría a la producción.

ESTILO

La verdad hasta ahora no había pensado en si tengo un estilo particular, cada proceso lo asumo como algo nuevo, porque en cada uno tengo la tarea de aprender, entonces depende del tipo de teatro al que me enfrente, cada proceso, cada propuesta, cada colectivo de actores, directores y dramaturgias es distinto, entonces lo asumo de forma diferente, en ocasiones debido a los múltiples factores que intervienen en el proceso creativo, puede que el camino hacia la creación sea un poco más complejo que en otros donde uno encuentra que fluye con más facilidad, aunque esto no tiene que ver con un estilo en particular, creo que, el todo en su conjunto ayuda al proceso creativo siendo que cada experiencia sea viva y se asuma de manera distinta.

Cuando algo me resulta indispensable en un montaje, durante el trabajo creativo, asumo la búsqueda de la acción escénica como una prioridad, partir de la acción para para encontrar situaciones y estados que potencien la expresión.

En cuanto a influencias de artistas , la verdad es que soy admiradora de muchos, pero no busco de manera consciente imitarlos, simplemente los admiro y los tomo como referente para aprender de ellos, Anthony Hopkins, por ejemplo es uno de los actores que más admiro, entre otras cosas porque es capaz de expresar con la mirada, con el gesto y con acciones físicas sutiles, el mundo de sus personajes.

MISMAS DIFICULTADES PARA HACER TEATRO

Las principales dificultades han sido del orden económico ya que resulta complicado dedicar el tiempo que requiere el teatro cuando se tienen que asumir a su vez compromisos laborales para poder vivir dignamente, más cuando se tienen hijos, en este caso hijas. Entonces termina uno diciéndole no a muchas propuestas por la falta de tiempo para asumir los compromisos que requiere un montaje o en su defecto cuando en algunas ocasiones no se cuenta con los recursos suficientes ni siquiera para asumir los gastos de los transportes para desplazarse hasta el lugar de los ensayos, pues la mayoría de las veces no se cuenta con los recursos para invertir en estos procesos de creación, la autogestión no siempre rinde sus frutos de manera constante, por lo tanto no hay una estabilidad económica que garantice la continuidad en los procesos y resulta ser una lotería concursar y ser favorecido por los proyectos del ministerio de cultura y el instituto de las artes.

“Lo que me gusta de actuar es vivir la realidad que viven otros a través de los personajes, ver la vida y lo que llamamos la realidad de diferentes maneras y perspectivas, evadir un poco a ese personaje que soy en la vida “real”.

TEATRO LA MAMA

Al Teatro La Mama llego por primera vez en el año 1996, al poco tiempo de llegar de Venezuela de donde tuve que salir porque me robaron el pasaporte y duré algún tiempo indocumentada, situación que me llenó de estrés, por la imposibilidad de moverme con libertad en ese país, sin pensar en que en cualquier momento un guardia venezolano me apresaría y me deportaría, así que tuve que viajar al consulado en Puerto la Cruz y regresar al país en 1994, al lado de mi padre, a quien amaba profundamente, después de un año de haber regresado y adelantarme en los estudios, empecé a indagar sobre sitios donde hicieran talleres de teatro, entonces me enteré de un taller que estaban haciendo los sábados por la mañana en La Corporación Colombiana de Teatro, convencí’ a mi papá de que me ayudara e ingresé a tomar el taller. Allí hicimos algunas exploraciones corporales, desde ahí quise aprender teatro de manera formal, entonces Karen Saboya, una compañera del taller con la que después hicimos una gran amistad me comentó sobre unos talleres de formación actoral en el Teatro La Mama, así que averigüé, convencí de nueva cuenta a mi papá para apoyarme en pagar por lo menos el primer ciclo de los cuatro ciclos de formación. Entonces fue que comencé mi proceso formal en el teatro.

Recuerdo que para poder pagar los ciclos siguientes me propuse conseguir un empleo y logre’ algunos turnos los fines de semana en discotecas guardando maletas y posteriormente como mesera en una pizzería, entre otros.

Ximena Flórez con Eddy

Trate de hacer lo posible por costear mis estudios pero no fue fácil, en el teatro me sentía bien, me iba muy bien y me gustaba todo lo que estaba aprendiendo, pero llegó un momento en el que no pude pagar el siguiente ciclo faltándome dos ciclos para terminar, le comenté a +Eddy Armando (director en ese entonces de la Mama Teatro) que ya no podía continuar con mis estudios, entonces él me ayudó comentándome que le podría pagar con trabajo, entonces realicé algunas labores que se requerían en el teatro como: labores de mensajería, atender la cafetería, hacer luces, sonido y en ocasiones como anfitriona.

“Estas eran algunas de las labores que Eddy acostumbraba poner a hacer a sus estudiantes o personas en formación como yo para que aprendiéramos todo lo que tiene que ver con el funcionamiento de un teatro, que aprendiéramos, agradezco a Eddy y por su puesto a la Mama, el haberme dado la oportunidad de aprender y de seguir actuando”.

Eddy me dio la oportunidad de finalizar los cuatro ciclos y luego mi vida tomó otro rumbo, ya que al poco tiempo conocí al padre de mis hijas, las tuve y me dediqué a ser mamé, hasta tiempo después que entré a la universidad a estudiar la licenciatura en artes escénicas, así que entre la maternidad y la universidad, ya no me quedaba tiempo para nada más. Hasta que en el año 2008, Sandra Barreiro una actriz de La Mama me llamó para trabajar con ella, invitándome nuevamente a la Mama donde me reencontré con el director Eddy Armando.

Al final de sus días Edy Armando sufrió graves quebrantos de salud, sin embargo su pasión por el teatro y el espíritu del hombre de teatro, creador, atlético, ágil y enérgico. Su capacidad mental estaba por fortuna intacta y nos sorprendía en ocasiones trepando en los balcones. Un hombre apasionado por el teatro, luchó con tenacidad para continuar en escena dando lo mejor de él para entregarse a su público. Recuerdo que en sus ultimas funciones interpretaba a Simón Bolívar, aun con micrófono de diadema no lograba proyectar la voz, los y las actrices lo cargamos sobre nuestros hombros para terminar de decir su texto, parecía que quería ofrecer el último grito de batalla en el escenario. Al final algunas personas salieron convencidas de que aquella voz disminuida era la interpretación de la agonía de Bolívar. Así era Eddy, apasionado, aguerrido, de pie en el escenario hasta el último suspiro.

Agradecemos a Ximena Isabel Flórez Cajiao.