Puerta Escénica

Puerta Escénica es una agencia de noticias cultural y crítica teatral y cinematográfica.​ Noticias, entrevistas, crítica teatral, fotoperiodismo.

ADN Diente de León

La apuesta por el trabajo actoral justifica la unificación de vestuarios que hace pensar en la homogenización de jerarquías entre actores y personajes,

CARTELERA

.
.
.
.
.
.
.
{"visible_panels":"13","width":"850","height":"250","orientation":"horizontal","panel_distance":"0","max_openedaccordion_size":"80%","open_panel_on":"click","shadow":"false","autoplay":"true","mouse_wheel":"false"}

Dramaturgo: Rafael Pérez de la Cruz

Dirección: Francisco Vidal

Compañía: Sincronía teatral

Precisamente este montaje debe brindar especial atención a elementos como la visibilidad pulcra. Esto es, el espacio debe estar limpio de marcas de otros montajes puesto que el fondo negro y la unificación de vestuarios expone no sólo la actuación sino todos los detalles como cableado y manchas en el piso que se magnifican ante la uniformidad, ya que el ojo del espectador no se entretiene con los detalles de la puesta, lo hace con los del espacio teatral.

Entendiendo que este aspecto no sólo atañe a la administración del teatro sino al director en cada presentación. Además será necesario un programa de mano que prepare al espectador para los cambios vertiginosos donde los actores aún no logran establecer un mecanismo de ruptura y abordaje para fluir entre personajes individuales y colectivos ya que los desarrollados en forma particular como Chuy, El tío, La madre y el Príncipe Vaca tienen una buena factura que no solamente se debe a las destrezas de autor y director sino a las actuaciones.

Este logro, sin embargo, no es constante por lo que en otras escenas el trazo es impreciso y no se encuentra debidamente apoyado por la iluminación, tómese como ejemplo la colocación o “cuadratura escénica” para las actrices, quienes permanecen en la parte de atrás y casi en sombras la mayor parte del tiempo.

El sonido es otro de los elementos descuidados puesto que, no envuelve a la escena ni al escenario, de tal suerte que más allá de fungir como un contraste, aparece como ruido o distractor.

La apuesta por el trabajo actoral justifica la unificación de vestuarios que hace pensar en la homogenización de jerarquías entre actores y personajes, pero dicha homogenización no es suficiente para dar relieve a la crudeza de la situación manifestada en la historia de De La Cruz que, no obstante lo bien estructurada aparece con una conclusión vaga que el montaje tampoco resuelve.

Así, más allá de lo que en la puesta en escena se tenga que afinar, el director deberá plantearse la búsqueda de funciones para público adolescente pues en ellos podrá encontrar su mejor referencia para crecer el montaje.

Elementos destacados: personajes particulares, actuaciones y temática.

Elementos a mejorar: tránsito entre personajes, atmósferas, apoyos lumínicos y sonoros.

Por Thelma Ramírez Cuervo